lunes, 27 de junio de 2011

Estaba pensando en escribirte una canción y no me sale.

De verdad que es cansado esto de hacer las cosas a la manera de uno. Es cosa mia, o cada día es divertido hasta que llega la noche? Por Diós, se han acabado las ganas de hacer algo. Hoy es el séptimo día del verano, por lo que aún queda tiempo para algo otra vez.
La ventana está abierta, para que entren moscas. Cuando te dije que todo había cambiado no iba enserio, la palabra todo la hemos tirado al váter para no verla, al igual que las milquinientas veces que tiramos nuestra vida con ella para no sacarla hasta el día siguiente.
Algunos de mis vecinos blasfeman a Diós, para ver si se entera de algo allí arriba, pero no parece haber señal alguna.
Quiero empezar de nuevo esta hora, y recurro a la ventana, quiero pegar a alguien y vomitarme. Que se pudra la sensación de no saber que decir, la vida no está hecha para vivirla por la mañana. Empiezo de nuevo a explicarte que me pasa, y entremezclo los temas del asunto, para que nadie se entere de nada.

miércoles, 15 de junio de 2011

Hagamos turismo y escalada.






No son las mejores fotos del mundo, pero merecieron la pena. O eso espero, tuvimos que entrar en un colegio privado y mendigar huevos para un bizcocho inexistente a las viejas.

Ah, por cierto, cuando me refiero a turismo me refiero al Berrón, y escalara a saltar una valla.

                                                                           2011

sábado, 11 de junio de 2011

Nadie va a llegar a ser realista en esta vida.

Lo peor de todo, es darse cuenta de que todo es una mentira podrida, ya sabes, la vida. Da igual si todo es lo mismo y nada cambia, porque todo no va a ser ficción. Es completamente igual, prácticamente ha debido de cambiar la presidencia del país, o no, ha debido ser que hubieron pocos cambios de planeación. Antes era todo lo mismo, ahora es todo lo mismo, mañana será todo lo mismo. Nada es suficiente, y nada está a la altura de nadie. Lo dejo, ya hay bastante mentira en el mundo sin mi.

sábado, 4 de junio de 2011

Nada se me ocurre, nada es suficiente para decir.

Yo me suicido mientras tú te rajas. Todo es diferente y he tardado en darme cuenta. Mi madre me grita mientras pongo la música a todo volumen, se oyen los coches del exterior, y la rebeldía aumenta a medida que me gritas.
Me es díficil madrugar para meterme allí, ahí no hay nada que rascar. Nada es suficiente, y nadie me va a contar lo que hay, asique me iré rajando yo también. Nos hemos enamorado de un mismo lugar, y cada viernes se me hace eterno por la mañana. Nosé quién eres, y cada día no es más que esto, nada que yo pueda hacer. Siempre lo mismo, y me despierto a las cuatro y veintiséis.