Mucho no ha cambiado desde que empecé a escribir aquí. Muchos han empezado a sentir soledad através de un minutos de ignorancia, cosa rara que desaparece cada sábado noche y reaparece cada domingo de mañana.
Un mes y tres semanas, contadas para empezar tercero ¿no? Es extresante pero emocionante, y puedo decir que estoy aquí, intentanto rememorar los momentos que fueron de bien para merecer la pena, sin desfasar, pero a su justa medida para vivirlos.
Desde que empezó esto no hago más que malgastar el inútil tiempo que tengo en pensar si debería hacer esto o lo otro, quedándome a pensar que me estoy empezando a volver loca por culpa de eso de que te hagan sentir y sentirte sola. Y por cierto, ¿cómo va todo? Como te darás cuenta no soy capáz de definir en un renglón como va todo aparte de bien. La gente pierde la cabeza, sin darse cuenta que hay alguien que se queda mirando preguntándose por qué está ahí. Quizás para que no se queden abandonados, ni aislados, y por el hecho de no tener otro lugar mejor que tu propia ciudad. Mucho se acuerdan de ti por mensaje, y luego son sólo abrazos y adioses. Todo va bien. Muy bien. Tan sólo hablamos entre todos cada día sobre qué es lo que hemos hecho hoy, evitando la seriedad escribiendo varios hahahaha entre frase y frase, pasándonos los últimos videos de internet para romper el hielo y sentirnos superiores hablando del último maruejo que le ocurrió a nadie.
Por las mañanas es lo menos divertido, cuando lo primero que haces al levantarte es desayunar, y encender el ordeador. Parece que a nadie, incluso a mi no nos queda nada más importante. Sólo un libro con el marcapáginas en la página 10, y algunos plannings que no fueron hechos por culpa de la lluvia.
No me debe quedar mucho para recoger los libros del nuevo curso, si soy sincera parte de los del curso anterior no fueron usados. Me quedan alguna que otra libreta con apuntes, y con algún garabato en la esquina.
En fin, como puedes ver no pasa nada interesante. Puede haber algún día en que conozca alguien nuevo, pero muchas cosas han perdido el sentido desde que empecé con esto. No se a qué idea pretendo llegar, pero supongo que buena suerte a nadie y a cualquiera, la vida aveces parece no estar hecha para vivirla.
xoxo
jueves, 28 de julio de 2011
sábado, 2 de julio de 2011
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Tenía una foto pegada en cada esquina de su blanca pared, para que cada vez que se levantase recordara cada instante de su insignificante vida. Nunca le había gustado mucho tener presente enfrente de su cabeza que las personas que apenas conocía estaban ahí, ni que cada momento bueno que veía plasmado en color estaba sustituyendo algo malo. Su armario era de madera, su mesa también, y la silla también. Todo estaba clasificado por colores, y las persianas estaban siempre bajadas. Sólamente la habitación se iluminaba con una bombilla artificial. La puerta estaba arrimada, porque no cerraba bien. Un mapa del mundo tapaba el suelo, y en cada nación que había visitado había marcado una cruz verde. A ella nunca le gustó su habitación. Esta vez, se levantó muy rápido para apagar el despertador. Subió las persianas y ni si quiera se dignó a ver sus fotos, por lo que no miró a la pared. Se vistió, pero no se peinó, se agachó para coger su mapamundi, y antes de salir por la puerta cogió algo de dinero, para comprar un permanente verde y marcar los sitios que fuera visitando después de atravesar la puerta y no entrar nunca más.
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